Lírica española popular.

Las jarchas tienen un carácter popular y muestran, una tradición poético-musical folclórica del pueblo español, expresado en las manifestaciones temáticas, estilísticas y métricas.

Las canciones mozárabes componen el género más característico de la primera lírica europea en lengua vulgar. Por otro lado otras tendencias, como las cantigas de amigo, contravenían todos los preceptos y supuestos de la buena poesía, resaltando la idea de que no solo debía concordar la ideología de amor cortés, sino a una sabia y compleja elegancia técnica.

También surgían posiciones de contraposición liberal con ciertas figuras y tendencias más nacionalistas, que no marcaron precedentes significativos en la cultura española de forma permanente.

Cabe destacar que poco después de 1450 la cultura española, en Castilla, abrió nuevamente sus puertas a la lírica popular de manera más radical y definitiva, afianzándose dentro de las costumbres de la península ibérica.

El Cancionero de Herberay des Essarts constituye uno de los primeros testimonios en el que se recopilan poesías de estilo cortesano y algunos estribillos, también en el gran Cancionero Musical de Palacio, aparecen poemas denominados “cultos” con algunos rasgos popularizantes. En el Cancionero de la Colombina y el Cancionero Upsala se recogen algunos villancicos, por mencionar algunas de las primeras manifestaciones representativas.

A finales del siglo XV se desarrollaron de forma definitiva dos tipos de poesías híbridas, desarrollándose con temáticas religiosas en el cantar profano y las “versiones a lo divino”.

A partir de esto durante el siglo XVI los progresos más cultos de estribillos populares fueron cultivados por muchos poetas, apareciendo el género denominado “ensalada”, compuesto por poemas más o menos extensos en los que se incluyensutilmente los cantarcillos.

Como parte del desarrollo el género cambia su nombre habitual de canción o villancico por el de Letra o letrilla hacia fines del propio siglo XVI y comienzos del XVII, suscitándose un gran lanzamiento de manos de Lope de Vega y los demás poetas de su generación.

El villancico se puede caracterizar por contar con una expresión sencilla, clara, con una ausencia casi total de metáforas; prevaleciendo las imágenes visuales directas de una realidad exterior, en ocasiones con una amplia carga subjetiva y otras con un gran simbolismo ancestral.

En esta líricaencontramos los más profundos sentimientos amorosos confesados abiertamente, de una forma clara y sencilla, representando las costumbres y el folclore españoles.

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