La literatura en la infancia.

Debemos de ser conscientes de la importancia de la literatura infantil, no solo a la hora de desarrollar la capacidad recreativa, creadora, de expresión, imaginativa, etc., sino también en la adquisición de actitudes y valores, de conocimiento del mundo, de capacidad crítica y estética, de toma de conciencia y, en último término, en la toma de opciones.

En todas las culturas, los cuentos han permitido a los niños y niñas explorar mundos lejanos o saberes complejos de su propio mundo proporcionándole modelos simplificados. Los cuentos ayudan simultáneamente a conocer y a estructurar su pensamiento poniéndole en contacto con problemas protagonizados en muchos casos por niños o niñas o por seres con los que ellos y ellas pueden identificarse fácilmente.

Los cuentos también permiten algo esencial en el pensamiento infantil: la reiteración. Al niño o niña no le basta pasar una vez por la realidad para entenderla. Pueden ver una película de forma incansable hasta que la conoce y la sabe; además, la “jugará” poniendo en funcionamiento su capacidad para simbolizar lo vivido. En este proceso, el niño y la niña aprenderán lo necesario para vivir esta realidad, sean habilidades sociales, frases mágicas o la existencia y nombres de objetos o realidades.

Los cuentos además, presentan a los niños y niñas la realidad en forma de problemas dándoles la oportunidad de aprender y aplicar un modelo para su resolución basado en la identificación del problema, la búsqueda de posibles soluciones, la toma de decisiones y aplicación de una de ellas, y la evaluación de lo ocurrido, Los cuentos nos permiten proponer situaciones de conflicto que pongan a prueba habilidades infantiles como si fueran de verdad.

Leer cuentos en voz alta es una manera de explotar temas que son importantes para los niños y las niñas. Inevitablemente suscita emociones y experiencias con las cuales se identifican. Por lo tanto, es mejor leerlo en grupos pequeños, presentándolo de tal manera que los niños y niñas puedan ver los dibujos, y parar después de cada página para que hagan sus comentarios.

A veces es necesario trabajar en grupos grandes. En esta situación se puede leer el cuento primero, enseñando los dibujos después de cada página o al final. Luego se pueden formar grupos pequeños para explorar ideas relacionadas con el cuento.

Muchos de los cuentos son útiles para explorar conflictos y muchos se prestan a una adaptación para marionetas.

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