Cine y literatura

El cine y la literatura son dos artes que cruzan sus caminos muy a menudo. Es como el acertijo del huevo y la gallina, aunque sabemos que en este caso lo que primero surgió fue la literatura, y que el cine se ha aprovechado muchas veces de las historias contadas por los escritores.

Esto ha pasado muy a menudo y casi siempre es la industria hollywoodense la que se encarga de inmortalizar obras literarias muchas veces quedadas en el olvido. Porque evidentemente el cine es un arte mucho más popular que la literatura y son muchas más las personas que consumen cine que las que leen.

Seguramente la película basada en Anna Karenina se han visto mucho más que la cantidad de veces que se ha leído el libro, aunque se trate de un clásico que nadie debería dejar de leer. Por supuesto que las disputas sobre la superioridad de los libros con respecto a las películas son interminables. Y lo cierto es que llevar a imágenes un universo literario es casi imposible. Por eso lo mejor es ver cada obra por separado y no intentar hacer comparaciones infértiles. Lo más importante es que la película sea buena y no su calidad con respecto al libro que le dio origen.

Lo mejor de todo esto es que el cine muchas veces es un incentivo para que las personas se decidan a leer los libros. Esto pasó recientemente con El gran Gatsby, por ejemplo. Si bien se trata de una gran novela, de mucho renombre y rimbombancia, no caben dudas de que la película protagonizada por Leonardo DiCaprio hizo que muchos cinéfilos fueran al reencuentro con la literatura. Y en este caso específico hay que destacar que el filme es un calco perfecto de la obra literaria. El narrador en primera persona, las detalladas descripciones, la profundización en la vida neoyorquina, todo eso forma parte del universo que plasmó Scott Fitzgerald en su novela.

Por supuesto que este es un simple ejemplo, solo uno entre muchos que se pueden citar cuando se habla de la relación entre el cine y la literatura. Muchas veces hasta los autores se convierten en guionistas, como es el caso de Gabriel García Márquez, quien ha intervenido en muchas de las películas que se han hecho a partir de sus novelas.

Nada, que es inevitable para los amantes de la literatura hacer comparaciones, pero lo mejor es entregarse al disfrute y no ser tan radicales con los juicios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *