Camillas de masaje: indispensables para hospitales

Si algún sitio no puede faltar de nada, ese es un hospital. En estos lugares se salvan las vidas de muchas personas, por tanto, las condiciones materiales tienen que ser óptimas.

Unos artículos que no pueden faltar en los hospitales son las camillas de masaje. En Tecnocio.com se pueden encontrar camillas de masaje baratas, por lo que cualquier hospital, sin ser necesariamente uno con muchos recursos, puede comprar una de estas camillas.

Las camillas de masaje se emplean en los hospitales para la fisioterapia. Estas camillas son muy útiles, pues le dan a los fisioterapeutas mayores opciones de masajes y tratamientos, así como facilitan su trabajo.

La persona encargada de comprar las camillas de masaje para un hospital debe tener en cuenta varios factores, entre ellos, los siguientes:

-Las dimensiones de la camilla. Casi siempre estos aparatos miden entre los 60 y 70 cm de anchura, y tienen alrededor de 75 cm de altura. Hay que tener en cuenta a la hora de comprar una a la persona que va a trabajar con el ella, o sea, el fisioterapeuta, pues si es muy alto o muy bajo de estatura , puede que que no le sirva una camilla así, a no ser que pueda cambiarse la altura a través de una palanca o cualquier otro mecanismo. Es imprescindible que el fisioterpeuta pueda trabajar con comodidad, para que así salga beneficiado el paciente y él mismo.

-El peso de la camila. Por lo general, mientras más ancha es la camilla de masaje, más pesada es. Si el fisioterapeuta necesita mover la camilla de un lado a otro, un gran peso puede ser un problema. De ahí que haya que ver en qué condiciones se trabajará, si se va a mover la camilla o no, si hay más camillas para no tener que trasladar esta… Son detalles, pero tenerlos en cuenta ayudará a no hacer malas elecciones.

-El material de la camilla. Normalmente son de madera o aluminio. Estas son más pesadas, pero más resistentes, y las otras, lo contrario, más ligeras, pero menos duraderas. Aquí caemos de nuevo en la cuestión del peso, si no es necesario mover la camilla, pues se compra una de madera, que durará más y así no habrá que hacer una inversión en camillas por un tiempo. Si hay que moverlas, pues se compra una de aluminio y ya está.

 

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